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06 CONSTANTINOPLA NUNCA DEFRAUDA




Despertéme en el parking de camiones y no tardé demasiado en desmontar la tienda. En este viaje estoy durmiendo relativamente bien en ella lo cual sin duda es síntoma de que me acuesto rebentadito... ¿No me habré pasado de optimista?



Así pues ya sólo me quedaba llegar a la frontera turca y tirar hacia Estambul que el camino ya lo conozco. Pero se ve que he amanecido caprichoso y cuando he visto el cartel de Yunanistán a pocos kilómetros (Grecia, para los no viajados... jajaja), me he acordado que en el 2008 hice un vivac de emergencia con el saco en la misma frontera greco-búlgara y me ha dado el punto de pasar un ratito por tierras helenas lo cual me daba la última oportunidad de cambiar un billete de 50 euros con la compra de cualquier cosa, ya que he terminado los billetes pequeños de euro y siempre vienen bien para determinados apaños...

Total, que me hago unos pocos kilómetros por Grecia y ya entro definitivamente en Turquía por una frontera pequeñita y poco acostumbrada los trámites que hay que hacer y tiro definitivamente hacia Estambul.

A pesar de haberla visitado en el 2008 en los últimos tiempos me ha entrado de nuevo el gusanillo de esta ciudad magnífica, capital de tres imperios diferentes y realmente, como dice el tópico, nexo de unión entre Oriente y Occidente. Y parte de la culpa de querer volver aquí la tiene el excelente reportaje fotográfico del compañero motero Ankor Ramos que le sabe capturar el alma a todo lo que apunta con su cámara.

Al lío, la cuestión es que tras los inevitables y horrorosos atascos de entrada (ahora recuerdo porque la última vez salí de aquí casi de madrugada...), me planto en la explanada de Sutanhamed, es decir, el meollo turístico de la metrópoli.

Antes incluso de ir al hostal (que además lo he escogido muy céntrico (Old City Hostel, 15 leros la litera con enchufes individualizados por barba)), me paso ya por Hagha Sophia pues la otra vez no recuerdo porque no entré y ahora voy a redimirme. Las fotografías de lo que ahora es un museo en una mezquita sobre una iglesia donde en su día se coronaban a los Emperadores del Imperio Romano de Oriente, hablan por si solas...





Como comentava, aquí en Hagha Sofía eran coronados los emperadores romanos de Oriente que mantuvieron viva la llama del estilo de vida culto, urbano y refinado de ciudadano romano urbi et orbi por un tiempo más cuando la franquicia original de Roma ya tenía el modelo agotado y se imponían en Europa ciertos aires de barbarie más contundente.


Resulta obvio que con sólo atravesar la explanada lo próximo que hace uno al salir de Santa Sofía es acercarse a la impresionante Mezquita Azul de Sultanhamed.






Y ya con la moto hacerse la foto que todo motero quiere tener en su haber a su paso por Estambul.


Me planto ahora en el palacio de Topkapi que tampoco visité en su día.

No está nada mal, pero si las joyas no te atraen demasiado como me pasa a mi y es tu primera visita a la ciudad de los mil minaretes, casi te diría que puedes ahorrarte el rato y la entrada.
 

Vista del Bósforo desde Topkapi





Finalmente, y después de una ágria discusión con unos encargados de un restaurante al lado del hostal que creían que aparcar la moto en la esquina no procedía y que me arrugaría cuando me dijeron que me fuera de allí o tirarían la moto al suelo, desembarco en el hostal, me apodero de mi litera y mi enchufe propio y me paso varias horas poniendo al día los correos y las fotos.

Al atardecer es momento de darse un paseo por la ciudad, pero la verdad es que se me hizo casi de noche y creía que las calles estarían desiertas. Nada más lejos de la realidad, esta gente en Ramadán no tienen hora de vuelta a casa. Resultó que allí mismo hacían la grabación de un conocido programa de televisión y había "una peña que pa que".


Yo me empujé un auténtico durum turco (de esos que siempre te acaban dejando el regustillo picante quieras o no) sentado delante de Santa Sofía Iluminada, un lujo de no creérselo unos días atrás.


La mezquita azul, ahora de noche.







Kms hoy: 432 km
Acumulados: 4.771 kms.
Media/día: 795 km
Hemos pasado por 14 países
05 LA TRANFAGARASAN, DRACULA  Y EL MAESTRO MANOLE




Por la mañana las cosas siempre se ven más claras y en cuatro zancadas visité 
la ciudadela amurallada del pueblo (donde tengo el hostal) que, la verdad, tampoco da para mucho más.

La Torre del Zapatero es una de las muchas que rematan las murallas.



Terracita con encanto.



La casa de Drácula, hoy un museo-restaurante.




Lo más destacable es la Torre del Reloj.




Busto de Vlad Tepes, El Empalador...


Casas de la plaza con ojos (buhardillas) como las de la Piata Mare de Sibiu que no anda muy lejos.




Después pasé algunas horas por carreteras todavía más pequeñas y rurales que ayer y las escenas que uno se va encontrando a su paso son de aquellas que te pintan una sonrisa en la cara y hacen que el viaje empiece a ponerse interesante para mi. Las caras a menudo de asombro de los chiquillos al paso de mi megavaca son de lo más tiernas.

Mi ruta precipitó finalmente en la Transfagarasan, la carretera ya mítica también que completa el póquer de ases de esta primera etapa europea (Alpe d,Huez, Stelvio, Grossglockner y Transfagarasan), y que disfruto hasta llegar a la cima, aunque hay que decir que el asfalto esta muy descuidado. 


Arriba en los chiringuitos y lago del puerto. 




Luego de coronar, ya la bajada hacia el sur se hace demasiado larga e insulsa, aunque como ya sabéis que yo soy mitad motero y mitad cutre-turista os voy a mostrar un par de cosas que podéis hacer para entreteneros. 

La primera es parar en el Castillo de Poienari, el único posiblemente verdadero castillo que fuera de Vlad Tepes. Hay que advertiros que el castillo esta en ruinas y que la subida de más de 1400 escalones es para pensársela un rato. Yo, si me lo permitís, hoy paso de subir y pegarme la sudada padre vestido de motero, y ya si eso os dejo la crónica enlatada y muy "sui generis " de una vez que estuve aquí con cuatro amigos a los que enredé para venirse un fin de semana en un Euro-Cuco-Cutre-Tour en el que nos recorrimos Rumanía entre risas metidos en un Dacia Logan de alquiler....



" Dícese que Vlad el empalador (Drácula), después de preguntar a los nobles boyardos durante un banquete de Pascua, y comprobar que no se sabían los nombres de su antiguos gobernantes, mandó empalar a mujeres, niños y viejos (unos 500), y a los jóvenes les mandó construir el castillo de Poienari vestidos todavía de fiesta, cosa que hicieron hasta que se les cayeron a jirones los trajes.

Para subir al castillo hay una rampa espectacular, ni más ni menos de 1.455 (!!!!!!!) escalones (según mis propios cálculos). La subida es durilla como os podrán contar los compañeros, ni fotos, ni bromas, simplemente coger aire, descansar y parriba otra vez.


En éste castillo (un bastión de defensa debido a su situación privilegiada que pudimos realmente comprobar) en una ocasión los turcos rodearon a Vlad Tepes y lo tenía chungo del todo, de tal manera que su mujer, ya desesperada, se suicidó lanzándose al vacío desde el castillo. Pero al final un emisario consiguió llegar hasta las aldeas del desfiladero y reclutar hombres que ayudaron a liberar a Vlad del sitio de los turcos.
Por nuestra parte, después de examinar detenidamente la escena del crimen con los maletines del CSI, nuestra teoría es que la mujer en realidad estaba harta de que el lacio de Vlad le chupara sólo la sangre, y al ver a aquellos turcos aguerridos y salidos decidió saltar a por ellos y gozar así de su cuerpo serrano. Los turcos, satisfechos ante la bravía lujuriosa de la dama decidieron levantar el cerco y volver a su tierra con ella dejando a Vlad convencido que su mujer habíase suicidado por desesperación.
Seguro que fue memorable la escena de la mujer gritándoles a los sitiadores: “¡Oyes tu, pelopecho buenorro!, que salto y os voy a dejar secos a tos!, pero ponedme bien esos colchones abajo no vayamos a tener un disgusto tonto …”. Tenemos una foto de cómo pudo ser ese momento (pero sin el bolsito fashion):


"



Y más abajo, ya en Curtea de Arges, la antigua capital de Valaquia, podéis parar a ver la espléndida catedral construída por el famoso Maestro Manole, que tiene una historia curiosa y que también rescato ahora de aquella crónica de hace años: 

" el Maestro Manole, quien, viendo que cada noche misteriosamente se deshacían los progresos de las obras, prometió dotar a la construcción de alma propia emparedando en ella al primero que se acercase por la mañana….. (simpático el hombre)


Punto de la iglesia donde Manole emparedó a su esposa e hijo cumpliendo su promesa después de comprobar con estupor que fueron ellos los primeros que se acercaron a traerle el desayuno…… (más simpático todavía el jodío ..)

Cuenta la historia que como la catedral quedó tan bien, para que no pudieran repetirla en otra ciudad, el mandamás mandó encerrar a toda la cuadrilla constructora en la torre de la iglesia para que murieran de hambre, pero el listo del Manole se hizo una alas como Ícaro, con ellas se tiró de la torre en un breve vuelo, y donde cayó se alza hoy una fuente conmemorativa (el resto de los obreros murieron al no saber imitarlo) "






La fuente milagrosa de Manole.



Para los que creéis que vivo del aire, aquí tenéis la compra del Lidl de hoy...



Después de eso ya todo ha sido tirar y tirar para abajo hacia Bulgaria e intentar sin éxito atravesarla de norte a sur sin problemas. 

Veliko Tarnovo, su antigua capital, con su monumento a los héroes.




Otro monumento a los caídos en las guerras mundiales en el centro del pueblo que a media tarde ya no tiene vida casi a pesar de ser relativamente turístico.


Igual que me pasó en el 2008, una carretera cortada entre Veliko Tarnovo y Nova Zagora me obliga a improvisar y dar un rodeo tonto de más de 100 kms y una hora y media que hace que a la altura de Hashkovo vea un párking de camiones y tras hablar con el dueño me da permiso para plantar allí la tienda y hasta para usar su ducha y Wifi (le doy 5 euros por la mañana por las molestias). Otra acampada inesperada pues!





Kms hoy: 790 km
Acumulados: 4339 km
Media/dia: 868 km
Hemos pasado por 12  países